Il Gardellino

El ensamble belga Il Gardellino se presentará en  Bellas Artes a finales de noviembre

o   A diferencia del público europeo, el mexicano escucha la música y no solo cómo se toca: Jan De Winne, codirector artístico

o   La agrupación cuenta con un repertorio que se enfoca en el Barroco tardío

No será la primera vez que Il Gardellino se presente en nuestro país, pero sí en el Palacio de Bellas Artes. El ensamble belga interpretará obras de Johann Friedrich Fasch (uno de sus autores predilectos), Johann Sebastian Bach, Georg Philipp Telemann, Luigi Boccherini y Carl Philipp Emanuel Bach, el martes 29 de noviembre a las 20:00 en la Sala Principal del recinto de mármol.

“En Europa, la escena de la música antigua es extensa. Somos muchos grupos, y el público va a las salas de concierto a escuchar cómo tocamos y no lo que interpretamos. En México no solo escuchan los instrumentos, sino también la música, las obras. Me encanta el público mexicano, es más receptivo, más abierto a lo que ofrecemos”, refiere en entrevista Jan De Winne, flautista y uno de los dos directores artísticos de la agrupación, junto con el oboísta Marcel Ponseele.

“Para el repertorio que manejamos, y en los conciertos, no necesitamos un director que lleve la batuta. Por eso es que en Il Gardellino somos dos directores artísticos, y los otros músicos de la agrupación también participan. Trabajamos en una especie de laboratorio donde todos compartimos nuestras opiniones, y al final alguien tiene que tomar la decisión de algo en específico, y sí funciona bien con dos personas a la cabeza”.

Además, agrega, se conocen desde hace más de 30 años, “y coincidimos en nuestros gustos y en el lenguaje musical que queremos para el ensamble. Trabajamos con intérpretes que hablan el mismo lenguaje musical que nosotros dos. En todos estos años no hemos tenido problemas al ser dos directores, como en el Imperio Romano, donde se tenía al cónsul y al procónsul”, bromea.

“Discutimos y nos ponemos de acuerdo, y si no lo estamos, somos de Bélgica, un país muy complicado con diferentes entidades, por lo que sabemos cómo comprometernos y llegar a buen término. Ni Marcel ni yo somos machos alfa que queremos tener siempre la razón. En el siglo XVIII, por ejemplo, en las orquestas de cámara no siempre había un director, aunque podía ser el clavecinista o el primer violín, pero simplemente marcaban el inicio de la obra”.

Admite que es necesario para un grupo alguien que se haga responsable y tome las decisiones, “pero es lo que hacemos los dos. Todos conocemos las obras muy bien, y no es necesario que alguien lleve la batuta durante los ensayos ni en los conciertos. Únicamente necesitamos mirarnos entre nosotros para coordinarnos. Pero, por ejemplo, si tocamos El Mesías de Händel u otra obra de gran formato, sí lo hacemos con un director huésped”.

El programa que Il Gardellino interpretará en el Palacio de Bellas Artes está integrado por las composiciones  Concierto en re menor para oboe, violín, cuerdas y bajo continuoConcierto en si menor para flauta, oboe, cuerdas y bajo continuo de Fasch;  Concierto en la menor para flauta, violín, clavecín y cuerdas BWV 1044 de Johann Sebastian Bach, además del  Concierto en do menor para oboe, cuerdas y bajo continuo de Telemann.

También se incluyen Concierto en sol mayor para violonchelo, cuerdas y bajo continuo de Boccherini y el Concierto en re menor para flauta, cuerdas y bajo continuo de Carl Philipp Emanuel Bach.

 “Para nuestra presentación en el Palacio de Bellas Artes quisimos poner el acento en el estilo galante, una transición entre el Barroco y el periodo clásico. El ensamble se especializa precisamente en el Barroco tardío, tanto en conciertos como en grabaciones”.

De Winne recuerda que hace algunos años visitó una exposición en el recinto de mármol, aunque nunca ha estado en su Sala Principal, “pero sé que tiene una acústica fantástica. Espero con ansias este concierto”.

Il Gardellino, que  ha ofrecido conciertos en diversos recintos de la Ciudad de México y de Xalapa,  tomó su nombre del concierto de cámara homónimo de Antonio Vivaldi.  Fue fundado en 1988 por De Winne y Ponseele.  Cuenta con más de 25 grabaciones de obras de Fasch, Johann Sebastian y Carl Philipp Emanuel Bach, Telemann, Vivaldi, Georg Friedrich Händel, Jean-Philippe Rameau y Johann Gottlieb Janitsch, entre otros compositores. Se ha presentado con éxito en festivales y salas de concierto de Europa, América, Asia y Oceanía.